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Blog personal de Pedro A. Jerez Palomo, maestro escuela & @IdiomasSiurot academic coordinator en @ColegioMSiurot. Tengo ideas y amenazo con escribirlas. Contactar  : pedro@manuelsiurot.es

Paisajes Educativos

¡A mí los cobardes!

¡A mí los cobardes! Los que conviven con el miedo. Los que interiorizan sus errores. Los que formulan sus propios interrogantes. Los que sienten y padecen. Los confiados sin escrúpulos. Los amigos sin condiciones. Los tolerantes a deshora. Los que se atreven a todo. Los que reinventan el camino. Los que bombardean sonrisas. Los que aplastan aplausos. Los soñadores a pecho descubierto. Los que tuvimos miedo; y lo contamos. Los

Esperanza

Bienaventurados los liberadores de conversaciones ocultas. Bienaventurados los confiados sin prejuicios. Bienaventurados los amigos que se atreven a encontrase. Bienaventurados los espejos que dicen la verdad. Bienaventurados los desencuentros que convergen. Bienaventurados los espacios que escenifican. Bienaventuradas las caricias sin nombre. Bienaventuradas las verdades cobardes. Bienaventurados los miedos valientes. Bienaventurado el abrazo sincero. Bienaventurado el beso perdido. Bienaventuradas las sonrisas que se caen. Bienaventurado el sueño que despierta. Bienaventuradas las

Fuente: El Periódico.

Abrázame

Suspendido frente al mar descuento los momentos que discurren entre el tiempo y la meta, entre la realidad fugaz y el silencio cobarde. Déjame ser tu angustia; no preguntes por qué. Déjame trasladar tus miedos. No me importa lo lejos que puedan quedar. Lo imposible que pueda resultar volver. El viaje siempre merece el recuerdo. La vuelta el destino, la ida un ojalá. Nada cambia por saber por qué. Todo

Terriblemente cruel…

Para todos aquellos que viven afincados en la legitimidad de sus principios. Para los valientes de verbo febril y corazón fiel. Para los impacientes, inconformistas e incómodos por principios. Para todos aquellos a los que «la historia se les fue de las manos…».

¡Sí! Se puede…

La alegría infiel; el verano cobarde. La tranquilidad disfrazada de impaciencia. La nostalgia perdida. El aliento frágil. La sed saciada. Que curiosa rutina que nos amedrenta. Que caprichosa fortuna que nos sonroja. Te quiero traviesa. Te alimento despacio. Te olvido constante. Cruzar las cuatro calles. Despeinar al recuerdo. Correr tras la mentira. Tranquilizar las horas. Templar la ignorancia. plegar las velas. ¡Sí! Se puede.

Como un recuerdo que no cesa…

Para todos aquellos que viven afincados en la legitimidad de sus principios. Para los valientes de verbo febril y corazón fiel. Para los impacientes, inconformistas e incómodos por principios. Para todos aquellos a los que «la historia se les fue de las manos…» Como un recuerdo que no cesa. Un sueño en voz alta; un deseo compartido. Hoy volvió a ser #25N en el colegio Manuel Siurot de Málaga.

Hasta que la felicidad nos separe…

La felicidad es mucho más que un estado de ánimo. Ya sé que pueden ser legión los que, de un solo plumazo, consigan abatir tan febril suposición. Pero de eso mismo se trata… Los acontecimientos se suceden en tiempo y modo de manera idéntica a la que los sentimientos van cobrando forma. Todo lo que viene después es algo más complejo. Toca poner en orden las ideas. Priorizar sensibilidades. Destripar nuevas

¿Qué estamos haciendo mal?

Cuando la estupidez atropella a la razón poco o nada queda por hacer. Quizás lo más conveniente sea dejar correr el tiempo en favor de la desazón que genera el no ser capaz de dar con una explicación medianamente argumentada. Y es que al final de la cresta de la ola de las emociones florecen sentimientos enfrentados. Lo ocurrido en Niza en el marco de la celebración del 14 de julio

Caminos que desandar…

Hay historias que nunca acaban de escribirse. Momentos vividos que guardar en un rincón. Aquel viaje que nunca regresó… Ese instante al que le faltó respirar… La letra de esa canción que te empeñas en no recordar. Una idea clavada en la pared. El vértigo que enmascara el miedo a lo inconfesable. Hasta que de repente descubres que tus sueños están al otro lado Que en ocasiones la distancia más

No me cuentes cuentos…

Alan Antich Durán [www.alanantich.com] es de ese tipo de personas que sabe hacer de la dificultad virtud. Amigo fiel y compañero de viaje infatigable vive afincado en el empeño diario de dejar el mundo mucho mejor que se lo encontró. Como docente, ha sabido combinar con natural maestría su particular forma de interpretar la tecnología y su característica manera de interaccionar con todo aquello que le rodea. Hombre del Renacimiento es un