¡Sí! Se puede…

La alegría infiel; el verano cobarde.

La tranquilidad disfrazada de impaciencia.

La nostalgia perdida.

El aliento frágil.

La sed saciada.

Que curiosa rutina que nos amedrenta.

Que caprichosa fortuna que nos sonroja.

Te quiero traviesa.

Te alimento despacio.

Te olvido constante.

Cruzar las cuatro calles.

Despeinar al recuerdo.

Correr tras la mentira.

Tranquilizar las horas.

Templar la ignorancia.

plegar las velas.

¡Sí! Se puede.

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