En el ‘punto de fuga’

Introducción al tema de estudio

El punto de fuga es el lugar en el que convergen dos o más líneas paralelas (reales o imaginarias) hacia el infinito en una imagen. Por ejemplo, imagina las líneas que generan los bordes de una carretera y su proyección hacia el infinito; hacia el fondo de la imagen. El lugar donde esas líneas se cruzan de forma literal o imaginaria es lo que conocemos como punto de fuga.

Los puntos de fuga son un elemento visual y compositivo con mucha fuerza visual. A través de las líneas que convergen [llamadas líneas convergentes] en un punto, sean estas reales [físicas] o imaginarias, la mirada del espectador de la imagen se dirigirá directamente al punto donde estas líneas se cruzan. Es una forma de marcar el camino, a la vez que narras el grado de profundidad que contiene tu imagen.

Sirva el fenómeno óptico anteriormente descrito para analizar muchos de los agentes sociales, culturales, geográficos o políticos que convergen en lo que venimos a denominar ‘religiosidad popular’ y que no es más que la manifestación concreta de cómo los cofrades viven y proyectan como cristianos, su acción apostólica y evangelizadora estableciendo como punto de origen la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Desarrollo y análisis del objeto de estudio

Analizar una realidad que asienta sus bases en la ausencia de evidencias epistemológicas desde las que elaborar una tesis sólida capaz de explicar la supervivencia de nuestras hermandades y cofradías en el seno de una sociedad cada vez más desacralizada, nos obliga a analizar cuáles podrían llegar a ser esas líneas paralelas, reales o imaginarias capaces de converger para dar respuesta a su existencia.

Y es que a pesar del gozoso estado de salud del que éstas disfrutan y del que la Semana Santa como manifestación concreta es fiel reflejo, son muchos los retos que se vislumbran y que les permitirán alcanzar un nivel de adaptabilidad deseable capaz de asegurar su perdurabilidad del modelo.

La primera línea de investigación deberíamos establecerla en la capacidad manifestada por parte del colectivo cofrade a la hora de transmitir el mensaje que les convoca y del que deben hacer partícipe a su grupo de iguales. En la ‘Era de la Información’, también conocida como Era Digital o Era Informática, se corre el riesgo de desvirtualizar el mismo en favor de un alarde de virtuosismo técnico multiplataforma incapaz de cumplir con su verdadera misión. Las cofradías y por ende los cofrades deben sintonizar con los que son sus hermanos.

Ahora que existe Twitter, Facebook o Instagram, ha llegado la hora de seguir comunicándose. Esto último pasa por tener una estrategia clara capaz de hacer su discurso visible y entendible ante los que les observan desde la puerta y los que deciden entrar a través de ella. Una preocupación primaria que no por consabida debe caer en el olvido.

La capacidad de perpetuarse constituye el segundo eslabón o línea de convergencia.  Y es que la única forma de garantizar el futuro pasa por asegurar el presente. Una cuestión que encuentra su razón de ser en las generaciones tempranas que comienzan a manifestar sus primeras inquietudes cofrades en el marco de su formación básica.

Romper la brecha generacional y salvar las barreras jurídicas de un estado aconfesional, constituyen una necesaria empresa en la que invertir los activos suficientes como para no ver frustradas los deseos e intenciones de los que están llamados a ser los cofrades del futuro. Un reto tan antiguo como palpable en el tiempo que compartimos.

El factor cultural y la integración en el tejido social viene después. Las cofradías llevan a cabo su acción en un lugar concreto teniendo que dar respuesta a intereses que transcienden más allá de lo meramente religioso. Es por este motivo que resulta conveniente establecer un marco de cooperación común entre las diferentes realidades que engloba a esta comunidad, con la finalidad de integrarlas y evitar entrar en confrontación.

Las cofradías como entidades sociales deben hacer prevalecer sus valores identitarios sin en ningún caso alcanzar un mínimo grado de aislamiento. La versatilidad de acción a la hora de formar parte de una realidad plural es la mejor forma de transigir con los que quieren ver en éstas un cierto anacronismo. El valor cultural al que dan cabida las hermandades es la mayor refutación para esta última hipótesis.

Porque la cultura es progreso, formación y estimulo laboral. Porque son muchos los oficios que subyacen y encuentran cabida entorno a la manifestación cofradiera de la Pasión. Porque es capaz de ser lenguaje de lo que en ocasiones cuesta llegar a transmitir. Porque embellece y enriquece todo lo que toca.

Qué decir entonces, de su sentido de pertenencia. Las cofradías no deben aspirar a ser el todo o la parte. Las cofradías son iglesia, pueblo peregrino que camina en hermandad para transmitir el mensaje que emana de los evangelios. De nada sirve intentar establecer diferencias. Ahondar en sus raíces es el principal agente aglutinador de dos realidades que nacieron en común unión.

Es tiempo de aunar esfuerzo y sumar realidades. Compartir enseñanzas y propiciar encuentros. Tender la mano y abrazar las diversas oportunidades que puedan llegar a presentarse en el camino. Establecer diferencias genera un riesgo evidente de distorsionar el verdadero sentido que ocupa y preocupa a sendas realidades.

Seguir en la brecha. Si en algo son punta de lanza los cofrades son en tender la mano a quienes más lo necesitan. Con caridad, eficacia y su consabido sentido del anonimato. En tiempo y forma y bajo el paraguas de todo tipo de condición social, religiosa o política. Las casas de hermandad son un fiel reflejo de la pluralidad a la que debe aspirar hoy nuestra sociedad.

Historias personales y de vida afincadas en la discreción de los que comparten la reciprocidad que dictan las circunstancias de cada cual. Porque la crisis nos iguala y lo queramos o no, la vida da muchas vueltas.

Conclusiones

Es justo en este punto donde las diferentes líneas paralelas que sustentan el presente análisis convergen para poner a los cofrades en el ‘punto de fuga’. En tan sólo unos días la ciudad volverá a revestirse de penitencia. Las calles se toparán de bruces con el anonimato. Los incrédulos mirarán a los ojos de la fe que evoca el patrimonio devocional y artístico que salvaguarda las hermandades en su culto diario y que por unas horas se transforma en patrimonio de la humanidad.

Las líneas que aquí se aglutinan no pretende ser una lección estéril exenta de su correspondiente trabajo de campo. Y es que, si algo he podido constatar a lo largo de estos años, es que los cofrades saben muy bien lo que tienen entre manos. Tanto es así que no me gustaría concluir este estudio sin manifestar mi sentido de pertenencia fruto de la confluencia de las diferentes líneas argumentales que centran y dan forma al mismo.

Artículo publicado en ‘La Opinión de Málaga’ el 23 de marzo de 2018, Viernes de Dolores.

Fotografía: Juanma Sánchez

Continue Reading

Jueves Santo ‘Común – Unión’

Juanma Sánchez

Tú que cuidas hasta el último detalle.

Que te afanas en lo que aún no has llegado a vivir.

Que controlas el tiempo.

Que ocupas el espacio con naturalidad.

¿Por qué te empeñas en traicionarte?

¿Por qué sigues construyendo barreras a tu alrededor?

Lo que aquí nos reúne nos exige responsabilizarnos.

Capacidad de respuesta.

Rendir ejemplo y tender la mano.

Construir puentes entre el deseo y lo real.

Negarse en favor de lo ajeno.

Poner a madurar a la esperanza.

Propiciar el encuentro y restar olvidos.

Cada cosa en su lugar…

Y en el futuro un espejo donde mirarnos.

Donde dejarnos sorprender.

Una línea roja que colorear.

La vida prendida en un suspiro cómplice.

Porque las diferencias son la excusa.

El agravio un camino por recorrer.

Eso sí; en común-unión.

Fotografía: Juanma Sánchez

Continue Reading

Esperanza

Bienaventurados los liberadores de conversaciones ocultas.

Bienaventurados los confiados sin prejuicios.

Bienaventurados los amigos que se atreven a encontrase.

Bienaventurados los espejos que dicen la verdad.

Bienaventurados los desencuentros que convergen.

Bienaventurados los espacios que escenifican.

Bienaventuradas las caricias sin nombre.

Bienaventuradas las verdades cobardes.

Bienaventurados los miedos valientes.

Bienaventurado el abrazo sincero.

Bienaventurado el beso perdido.

Bienaventuradas las sonrisas que se caen.

Bienaventurado el sueño que despierta.

Bienaventuradas las palabras que florecen.

Bienaventurada la Esperanza que compartimos.

Continue Reading

Amistad

A todos aquellos que decidieron instalarse en mi vida…

 

Ahora sé bien cuál es tu nombre.

Y es que ha sido tan largo el camino como presente la plegaria.

Las horas han costado tanto que ya no le tengo miedo al destino.

El silencio dejó de ser fuerte para permitir alzar la voz de la esperanza.

Eran tiempos pasados los que alimentaban mi presente.

Fueron recuerdos borrados los que terminaron por instalarse.

La casa caliente y el alma fría de tanto soñar sin rumbo.

La vida que he vivido es testigo de mi verdad.

Una verdad forjada a golpe de experiencia y miedos que no corren.

Un deseo constante por abrazar el guion preestablecido.

Pero la lucha sana al tiempo que las emociones se regeneran.

Los pasos son todavía cansados pero el latido constante.

He vuelto a sacar a pasear a la ilusión.

Desterrado a la exigencia.

Y agradecido la espera.

Hoy soy la sombra que deja ver lo que no se esconde.

Hoy soy la otra mitad completa.

Hoy soy lo que olvidé.

Hoy soy la amistad que compartimos.

Continue Reading

Abrázame

Fuente: El Periódico.

Suspendido frente al mar

descuento los momentos que discurren entre el tiempo y la meta,

entre la realidad fugaz y el silencio cobarde.

Déjame ser tu angustia; no preguntes por qué.

Déjame trasladar tus miedos.

No me importa lo lejos que puedan quedar.

Lo imposible que pueda resultar volver.

El viaje siempre merece el recuerdo.

La vuelta el destino, la ida un ojalá.

Nada cambia por saber por qué.

Todo es más simple.

Abrázame.

Continue Reading

¡Sí! Se puede…

La alegría infiel; el verano cobarde.

La tranquilidad disfrazada de impaciencia.

La nostalgia perdida.

El aliento frágil.

La sed saciada.

Que curiosa rutina que nos amedrenta.

Que caprichosa fortuna que nos sonroja.

Te quiero traviesa.

Te alimento despacio.

Te olvido constante.

Cruzar las cuatro calles.

Despeinar al recuerdo.

Correr tras la mentira.

Tranquilizar las horas.

Templar la ignorancia.

plegar las velas.

¡Sí! Se puede.

Continue Reading

Como un recuerdo que no cesa…

Para todos aquellos que viven afincados en la legitimidad de sus principios. Para los valientes de verbo febril y corazón fiel. Para los impacientes, inconformistas e incómodos por principios. Para todos aquellos a los que “la historia se les fue de las manos…”

Como un recuerdo que no cesa. Un sueño en voz alta; un deseo compartido. Hoy volvió a ser #25N en el colegio Manuel Siurot de Málaga.

Continue Reading

Héroes de lo cotidiano

Hoy levanto mi copa por todos aquellos héroes de lo cotidiano. Hombres y mujeres que viven afincados en el pleno convencimiento de dejar el mundo algo mejor que se lo encontraron. Personas que rigen su camino con la moral alerta y el corazón dispuesto. Enfrentados a sus propias limitaciones, no muestran reparo en asumir sus errores con la naturalidad que les otorga una conciencia libre de humos.

Su modus operandi no responde a una ruta marcada de antemano. Se dejan sorprender,  presos de su deseo constante de tender una mano amiga a todo aquel que la pueda necesitar. Tampoco disponen de un seguro de reciprocidad. Cuando deciden poner en práctica sus ‘superpoderes’ poco o nada importa el no recibir el donativo emocional correspondiente.

No se esconden frente a la adversidad, la ingratitud, la desidia o el mecenazgo. Todo lo contrario. Le hacen frente con honestidad, generosidad, constancia y liderazgo. No valoran el que algo salga mal. Lo realmente relevante es haberlo intentando. Siempre tienen un cómo para un por qué.

Nada de lo que ocurre a su alrededor les es ajeno. Viven en comunidad y no dudan en prestar sus servicios en todo momento; y en todo lugar. No entienden de convenios colectivos, pactos de estado o acuerdos de colaboración. Ellos prefieren hacer uso de la amistad para dar alcance a los problemas derivados del tiempo que les ha tocado vivir.

La vida ha sido generosa con ellos y es por esto que se saben valedores del legado recibido. No titubean a la hora de mostrar su disconformidad ante todo aquello que atenta contra los derechos fundamentales de todo ser humano. Rehúyen de la violencia en sus diferentes manifestaciones con la cobardía propia de seres racionales.

En la contrariedad hacen florecer la virtud. En el desanimo prevalece su capacidad de esfuerzo. En la indefensión, el abrazo. Ellos son la semilla prometida. Ellos son el viento que no cesa. Ellos son la calma frágil y el deseo constante. Ellos son mis héroes de lo cotidiano.

Continue Reading

Hasta que la felicidad nos separe…

La felicidad es mucho más que un estado de ánimo.

Ya sé que pueden ser legión los que, de un solo plumazo, consigan abatir tan febril suposición.

Pero de eso mismo se trata…

Los acontecimientos se suceden en tiempo y modo de manera idéntica a la que los sentimientos van cobrando forma.

Todo lo que viene después es algo más complejo.

Toca poner en orden las ideas.

Priorizar sensibilidades.

Destripar nuevas formas con las que hacer frente a los imprevistos que se nos plantean.

Así hasta lograr equilibrar la balanza del dolor sostenible.

Recoger los frutos por sabernos invencibles.

Salvar la barrera de la angustia infinita.

Asomarse al precipicio de ese miedo inconfesable.

Acariciar con las manos a la virtud, dejando escapar entre los dedos a Doña Soledad.

Como el prisionero que amamanta su cautiverio.

Como el ciego que todo lo ve.

El sordo que entona despedida.

La inquietud languidece presa de un tiempo que le es ajeno.

¿Cuánto vale la felicidad…?

Así se construyen los sueños que no duermen.

Las madrugadas sedientas de lágrimas que jamás aprendieron a brotar.

¿Por qué a mí?

Quizás por ser preso confeso del verbo amar.

Por querer sin saber.

Por vivir a la desesperada sin un plan marcado.

La felicidad es un estado de ánimo.

Es una respiración quebrada en llanto.

Esa primera mirada.

La piel hecha añicos al amanecer.

Y es que eres tan mío que te pierdo.

Tan frágil y tan bello a la vez…

La vida se refleja en la piel de la luna.

Luna llena de vida que resplandece cansada de tanto brillar.

Hoy es el primer día del resto de nuestra vida…

Hasta que la felicidad nos separe.

Continue Reading