Covid-19… ¡Presente!

Ahora que las medidas se estrechan quiero dejar un mensaje para todos aquellos miembros de la plural comunidad educativa de este país. Un colectivo que desde el pasado mes de septiembre viene siendo víctima del total y absoluto abandono por parte de las instituciones «competentes».   Las puertas de los centros escolares se abrieron gracias al esfuerzo titánico de los equipos docentes, alumnado y familias. Sin recursos suficientes y con

A vueltas con el cole

La #vueltaalcole se ha completado en los centros escolares andaluces. No obstante y a tenor de los datos en la evolución de la pandemia me gustaría arrojar algunas claves fruto de la experiencia compartida junto a la comunidad educativa del colegio Manuel Siurot: 🔵 La vuelta a la actividad presencial en las aulas demanda diferentes planes de actuación en función del grado de evolución de la pandemia en cada localidad, zona u

¡Manos a la obra!

Estimados alumnos, compañeros y familiares:   Debo confesar que no sé muy bien por dónde empezar. Y es que ya empiezo a estar cansado de tirarme piedras contra mi propio tejado. Demasiadas semanas escudriñando cada noticia referente a cómo, cuándo y dónde volveremos a retomar lo que un día nos vimos obligados a dejar en suspenso. La cuenta atrás se acelera y ya no guardo fortaleza mental para seguir reivindicando

Sentido común…

Un patio con techo. Escaleras a ninguna parte. Una pelota sin gravedad. La botella vacía. La ventana sin luz. El niño que llega pronto a casa. El amor cansado de luchar. El miedo sin angustia. Esperanza sin puerto. La muerte en vida. Abrazos de usar y tirar. La distancia sin camino. Los puntos sin final. La sonrisa en el suelo. Los encuentros sin dirección. Las caricias de ordenador. Miradas perdidas.

¡A mí los cobardes!

¡A mí los cobardes! Los que conviven con el miedo. Los que interiorizan sus errores. Los que formulan sus propios interrogantes. Los que sienten y padecen. Los confiados sin escrúpulos. Los amigos sin condiciones. Los tolerantes a deshora. Los que se atreven a todo. Los que reinventan el camino. Los que bombardean sonrisas. Los que aplastan aplausos. Los soñadores a pecho descubierto. Los que tuvimos miedo; y lo contamos. Los

Esperanza

Bienaventurados los liberadores de conversaciones ocultas. Bienaventurados los confiados sin prejuicios. Bienaventurados los amigos que se atreven a encontrase. Bienaventurados los espejos que dicen la verdad. Bienaventurados los desencuentros que convergen. Bienaventurados los espacios que escenifican. Bienaventuradas las caricias sin nombre. Bienaventuradas las verdades cobardes. Bienaventurados los miedos valientes. Bienaventurado el abrazo sincero. Bienaventurado el beso perdido. Bienaventuradas las sonrisas que se caen. Bienaventurado el sueño que despierta. Bienaventuradas las

Amistad

A todos aquellos que decidieron instalarse en mi vida…   Ahora sé bien cuál es tu nombre. Y es que ha sido tan largo el camino como presente la plegaria. Las horas han costado tanto que ya no le tengo miedo al destino. El silencio dejó de ser fuerte para permitir alzar la voz de la esperanza. Eran tiempos pasados los que alimentaban mi presente. Fueron recuerdos borrados los que

Fuente: El Periódico.

Abrázame

Suspendido frente al mar descuento los momentos que discurren entre el tiempo y la meta, entre la realidad fugaz y el silencio cobarde. Déjame ser tu angustia; no preguntes por qué. Déjame trasladar tus miedos. No me importa lo lejos que puedan quedar. Lo imposible que pueda resultar volver. El viaje siempre merece el recuerdo. La vuelta el destino, la ida un ojalá. Nada cambia por saber por qué. Todo

Terriblemente cruel…

Para todos aquellos que viven afincados en la legitimidad de sus principios. Para los valientes de verbo febril y corazón fiel. Para los impacientes, inconformistas e incómodos por principios. Para todos aquellos a los que «la historia se les fue de las manos…».

¡Sí! Se puede…

La alegría infiel; el verano cobarde. La tranquilidad disfrazada de impaciencia. La nostalgia perdida. El aliento frágil. La sed saciada. Que curiosa rutina que nos amedrenta. Que caprichosa fortuna que nos sonroja. Te quiero traviesa. Te alimento despacio. Te olvido constante. Cruzar las cuatro calles. Despeinar al recuerdo. Correr tras la mentira. Tranquilizar las horas. Templar la ignorancia. plegar las velas. ¡Sí! Se puede.